El buen vivir en Cochabamba

Por el segundo año, las Misioneras de la Consolata que trabajan en la región andina, hemos participado al encuentro de Teología y Pastoral Andina, que ya llegó a su XXVII año de vida. Se trata de un encuentro anual, que reúne grupos de distintos países: Argentina, Bolivia y Perú, y que este año ha gozado de la riqueza de la presencia de un grupo de México.

El encuentro era en Cochabamba, por eso desde el domingo nuestros hermanos de Isla de Cañas, junto con la hermana Hannah, habían previsto su viaje hacia la ciudad. Pero, ocurre un imprevisto: el día domingo 3 de septiembre, es día del peatón en toda Bolivia, y ninguna movilidad puede viajar. En pocas horas, se arregla todo para el bien: en la noche del sábado llegan a Vilacaya, y juntos disfrutamos un lindo día en fraternidad. Desde Vilacaya participan las hermanas Marisa, María Elena y Mercy.

El tema del encuentro es el “vivir bien”, o “buen vivir”, que en quechua se dice Sumaj Kawsay. Es un elemento fundamental de la cultura andina, pero con los cambios rápido de la sociedad, es importante preguntarse como hoy se puede vivir bien. Participan al encuentro unas cientos personas: hay laicos comprometidos, jóvenes en búsqueda de sus orígenes, religiosos/as y sacerdotes. Entre los participantes hay médicos y sacerdotes tradicionales que dan un aporte de sabiduría muy enriquecedora.

El encuentro empieza, pero, con lágrimas: hace poco, dos de los organizadores han fallecido en un accidente, entonces, a través de rituales ancestrales, se despiden las almas de los queridos amigos, y se sigue adelante, también con la fuerza de su testimonio de vida.
Los días pasan entre visitas a realidades cochabambinas y reflexiones en grupo. “Más que los contenidos, me enriquece mucho el hablar y compartir experiencias” dice Hna María Elena, ya a su segundo encuentro. Hna Mercy, que hace poco llegó en la realidad andina, fue tocada por las expresiones que la gente usaba en su relación con Dios: “Durante la oración preparada por el grupo de México, la mujer que dirigía la oración habló al corazón del cielo y al corazón de la tierra. Esto me tocó mucho”.

 

El próximo año el encuentro será en Perú: y estamos todas animadas para seguir caminando y compartiendo estas lindas experiencias con nuestro pueblo andino.

 

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