Los tres «espíritus» de Padre Fundador

En el día de su fiesta, dejemos que nuestro Padre nos indique uno y otra vez el camino a la santidad misionera.

Espíritu de oración, espíritu de caridad y mansedumbre y espíritu de desprendimiento: con estas tres expresiones está resumido el sueño del Beato José Allamano para con sus hijos e hijas, y para nosotros misioneros y misioneras de la Consolata éste es el camino a la santidad.

Espíritu de oración: “Ustedes dirán: pero Jesucristo tenía mucho que hacer y parecía casi que fuese dispensado de la oración. Después de un día de trabajo, se retiraba en un lugar desierto y oraba. Un misionero, una misionera que se deja absorber por el trabajo es un pobrecillo, un infeliz: se pierde a sí mismo y puede hacer un trabajo material, pero sin la gracia de Dios”.

Espíritu de caridad y mansedumbre: “Ah, esto sí es necesario. Caridad entre nosotros mismos, debemos amarnos mutuamente, sabernos soportar, no guardar envidias. Caridad y mansedumbre hacia la gente a que el Señor nos envía: las madres y los padres no maltratan a sus hijos. Con los malos tratos no se convierten las almas”.

Espíritu de desprendimiento: “Es sobre todo despegarnos de nosotros mismos, de nuestras costumbres, de nuestros caprichos. Despegarnos de las comodidades: seremos más límpidos, más libres”

PROTEGE, Ó PADRE, A TU FAMILIA! 

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