Encuentro (un poco virtual) de Teología y Pastoral Andina

Todos los años les compartimos sobre el encuentro internacional de Teología y Pastoral Andina, en que participamos las Misioneras de la Consolata hace años. Claramente en 2020, debido a la pandemia, no se ha podido realizar en su forma tradicional: teníamos que encontrarnos a la orilla del Lago Titicaca, en Ispaya Tocoli… pero…

«Se cierra una puerta y se abre una ventana» ha dicho al inicio del encuentro Hna Hannah Wanboi. Y la verdad que se abrieron muchas ventanas: cada una mostrando el rostro de un hermano, una hermana de distintas partes de Perú, Bolivia, Argentina, a través de la plataforma zoom. Además, siendo el encuentro virtual, se han unido hermanos y hermanas desde Estados Unidos, Ecuador, Chile. Sí: la ventana se ha abierto, ¡una ventana bien amplia que ha ensanchado el encuentro! SI bien a la distancia, no ha faltado la fraternidad y el cariño que nos une. Así que el encuentro ha sido… un poco virtual y muy concreto en la fraternidad.

El tema central era la situación actual de pandemia, vista desde la cosmovisión andina: varios sabios nos han hablado de la relación con la enfermedad, y la importancia de la relación con la Madre Tierra: muchas veces nos engañamos, pensando que somos los dueños de la tierra, y sin embargo, nosotros somos parte de ella: de ella nacimos y a ella volvemos. Esta es la vida, y mientra vivimos la relación con la tierra es vital. Otros sabios nos han mostrado caminos de sanación interior y exterior, el uso de hierbas para combatir la enfermedad, la importancia de la restauración de la armonía.

Las conclusiones del encuentro, desde el trabajo en grupos y el aporte de sabios y sabias, es la necesidad de reanudar las relaciones rotas: con la Madre Tierra (que estamos destrozando), entre nosotros, con Dios, recuperando la espiritualidad. El diácono Calixto, aymara, afirmó la necesidad de reafirmar las dos identidades: el ser cristiano y el ser aymara. Y cada uno puede aplicarlo a su vida.

Nosotras hermanas, de nuevo nos hemos puesto a la escuela de nuestra sabia gente: si bien el dolor y las dificultades de este tiempo son grandes, no falta el deseo de celebrar, de cantar y danzar la belleza de la vida y el sueño de un mundo en total armonía. ¡GRACIAS, HERMANOS ANDINOS! Es siempre una grata experiencia entrar en el corazón de la espiritualidad originaria, y entrar en sus vidas, cada vez más hermanándonos!

Para quienes quieran mirar los días de encuentro, en este página Facebook están grabados: CLICA AQUI

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *