Feliz año nuevo

El profeta Isaías pinta en dos palabras nuestra experiencia del inolvidable 2020, y nos abre el horizonte para el nuevo año. Tinieblas… Luz…

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz… sobre aquellos que habitaban en la tierra tenebrosa ¡brilló una luz! Has multiplicado la alegría… ¡porque un Niño nos ha nacido, un Hijo se nos ha dado! «

El 2020 nos ha marcado a todos, conscientes o no, con la oscuridad de situaciones que tenían como trasfondo la muerte en sus diversas expresiones: la muerte física, la falta de ese aliento vital que es la presencia de los seres queridos, el miedo a una dignidad. robada por un trabajo perdido, el espacio físico y psicológico de las relaciones, demasiado estrecho, que a menudo ha generado violencia e incomprensiones, la incertidumbre y la inseguridad que han oscurecido los horizontes de los jóvenes… el miedo … el aislamiento… el desconcierto.

Tinieblas… pero ellas no son la última palabra. Se nos ha dado un Hijo, un Hijo de eternidad… ¡Viene del Padre!

Él es el Emmanuel, el Dios con nosotros, siempre, en cada acontecimiento, y Su Presencia es segura y nos consuela… ‘El vive hoy nuestra historia personal y comunitaria… Él, el Hijo de Dios y del hombre, muerto y resucitado, nos mantiene anclados en la luz de la eternidad, de la que todos nosotros venimos.

Él es el Viviente que ha vencido a la muerte, a toda muerte, para siempre y nos invita a elevar nuestra mirada hacia lo que nunca pasará, incluso cuando regrese la oscuridad.

Él es la Luz que desde adentro, ilumina el camino, calienta, tranquiliza, acaricia nuestro corazón, transforma lo imposible en posible, abre amplios horizontes de verdadera vida, ahora, ya mismo.

Él es la Puerta Santa que nos introduce en el 2021. Él nos tiende su mano… depende de nosotros ofrecerle la nuestra con plena confianza, basada en una fe segura de su Amor… Sí, con plena fe y confianza, porque sólo Él puede llevarnos más allá de la muerte ya, ahora haciendo germinar en nosotros semillas de vida y de profunda serenidad.

Él «el Hijo de Dios, el bendito por naturaleza, viene a hacernos hijos bendecidos por la gracia», el Papa Francisco ha dicho en la Noche de Navidad: El Hijo de Dios viene a donarnos el verdadero horizonte de la vida, el amor en todas sus expresiones, maravilla que permanece para siempre y que se dona a todos! y de la cual también el 2020 ha sido sembrado, ¡consoladora experiencia de nuevos brotes!

¡Santo 2021 bendecido por la Bondad de Dios!

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