Cuatro charlas con la hermana fulviana

Hermana Fulviana, cuéntanos algo sobre de tu vocación

Yo era una adolescente cuando por primera vez sentí arder en mi corazón el deseo de ser misionera. En los años que van desde 1950 en adelante hubo en la parroquia un fermento misionero surgido por el testimonio del PADRE ANGELO BELLANI, un misionero del CONSOLATA que regresaba después de 25 años de vida misionera en KENIA.

Nací en Palosco de una familia de fe, sencilla, laboriosa, religiosa. La parroquia era abierta, sensible a las misiones, con la acción católica y el oratorio femenino donde yo participaba con entusiasmo. En este clima maduró la vocación y el deseo de consagrarme a DIOS.

Y después… te hiciste en hermana misionera de la Consolata

Entré en el instituto de las hermanas Misioneras de la Consolata y después de los años de formación para la vida consagrada y una adecuada preparación profesional como enfermera recibí el mandato para la misión de Somalia y después para Tanzania. Pasé 30 años de vida misionera con alegría, sacrificio y testimonio del seguimiento del Evangelio según nuestro carisma “Ad Gentes”. Con mis hermanas, todas estábamos al servicio de los pobres en un ambiente de respeto, a la cultura y a la religión, esto siempre ha llenado mi corazón con la asistencia de la Divina Providencia, la oración, la ayuda mutua comunitaria y bajo la protección de la Virgen María Consolata, nuestra tiernísima Madre, instrumento de consolación para nuestro pueblo africano.

¿Qué llevas en tu corazón, después de tantos años de misión?

Vaya mi gratitud, mi alegría, por haber entregado mi vida al Señor, y todavía un gracias  por ser miembro de un Instituto exclusivamente misionero como Hermana Misionera de la Consolata.

Un gracias también a mis familiares que siempre me han ayudado, a los feligreses y a todos los que me han apoyado en mi camino misionero con la oración y ayuda. Que DIOS los recompense a todos.

1 comentario en “Cuatro charlas con la hermana fulviana”

  1. Gracias por tu testimonio de vida y hermandad! Me acuerdo quando en Somalia y habia toque de queda tu saliste con sr. Marzia de madrugada para ir a ayudar las hermanas en peligro. Gracias!!!

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