Carisma

Somos misioneras ad gentes, es decir: para el primer anuncio del Evangelio. Vivimos nuestra vida misionera en comunidad, y sabemos que el primer anuncio y testimonio es la fraternidad.
Nuestro Fundador, el Beato José Allamano, nos quería una familia.

Él nos soñaba como misioneras de primera línea en el anuncio
y en el servicio a los más pobres,
pero con un corazón siempre dirigido a Jesús Eucaristía: amigo, víctima y comida.
El Beato Allamano nos quería: Misioneras Sacramentinas.

Nuestro modelo es Jesús, misionero del Padre:
él que hacía bien todas las cosas, que se entregó totalmente para los demás.
Nuestro Fundador decía: “el bien tiene que ser hecho bien y sin ruido” y: “La cruz es nuestro libro”.

Compartimos nuestro carisma con Padres, Hermanos y Laicos Misioneros de la Consolata