Beata Irene Stefani

Beata Irene Stefani

La hermana Irene es una de las primeras misioneras de la Consolata quien recorrió los senderos de la caridad heroica hasta entregar su propia vida por la difusión del evangelio.

Ella a los 20 años de edad, deja su pueblo natal, Anfo, en la provincia de Bresia (Italia) y se dirige a Turín donde José Allamano la recibe en el pequeño grupo de las primeras jóvenes deseosas de entregar su vida a Dios para la obra misionera. Acabada su preparación, con confianza y humilde valentía, recibe con entusiasmo el mandato para las misiones del Kenya, consciente de su consagración a Dios para la misión. Sor Irene había condensado en pocas líneas su programa de vida:

¡Sólo Jesús!

Todo con Jesús... todo de Jesús...

todo para Jesús y nada para mí.

Al cumplir 39 años de edad, frente a las necesidades incalculables de la obra misionera y siempre consciente de su pequeñez, Sor Irene siente la llamada interior a ofrecer a Dios el sacrificio supremo de su vida para el adviento del Reino.

Tan sólo dos semanas después de su ofrecimiento, asistiendo a un enfermo de peste que muere entre sus brazos, contrae la misma enfermedad que en pocos días la lleva a su muerte, víctima de la caridad heroica.

En cuanto la dolorosa noticia de su muerte se difunde, la gente aturdida y consternada acude en masa a la misión para ver por última vez su rostro.

“Ha muerto una santa” era la voz de sus africanos tan amados por sor Irene.

el milagro de Nipepe

Después de la muerte, la hermana Irene prosigue su itinerario misionero por los senderos del mundo y hace sentir todavía su presencia a todos los que la invocan.

El milagro de la pila bautismal de Nipepe (Mozambique)

En la parroquia de Nipepe (Diócesis de Lichinga, Niassa – Mozambique) se encontraban reunidos más de 270 personas, incluso muchos niños y niñas, para un curso de formación dirigiso por el párroco Padre José Frizzi, misionero de la Consolata.

El 19 de enero de 1989 en la estación  más calurosa del año, durante la Misa del alba se inició un ataque militar entre dos grupos guerrilleros: la FREMILO y RENAMO. El país en aquel entonces estaba viviendo una dolorosa guerra civil.

Todos permanecieron detenidos dentro de la Iglesia duanrate cuatro días con amenazas de muerte. Sor Irene fue invocada con fe por todos los presentes pidiendo su protección y ayuda. Durante la permanencia en la iglesia no había posibilidad de obtener agua en ninguna parte y el catequista Bernardo dió el permiso de hacer uso del agua de la pila bautismal.

“Todos los que estábamos secuestrados en la Parroquia de Nipepe durante 4 días comimos galletas regaladas por Caritas, que se encontraban en la sacristía y bebimos de la pila del agua bautismal”.

El agua de la pila fue suficiente para todos los refugiados en la iglesia y no sólo para beber sino también para lavarse y refrescarse, y hasta para lavar a una niña dada a luz la primera noche del secuestro: sus padres le dieron el nombre de Irene. 

Al final del secuestro el padre José Frizzi, sorprendido, vio el piso muy mojado: “La pila bautismal parecía una fuente que producía agua”.

Todos los testigos repetían con reverencia y estupor: “Por intercesión de la Hermana Irene todos fuimos salvados”, “Ella nos escuchó y nos ayudó”.

Oración

Oh Dios, nuestro Padre,
que en cada tiempo llamas a frágiles criaturas
para que colaboren contigo
en la costrucción de tu Reino de amor,
dónanos el ardiente celo de la Beata Irene Stefani
para el anuncio del evangelio de salvación.
Recuerda, Señor, su incansable correr
para llevar alivio en cada situación de sufrimiento.
En tu compasión ven en ayuda de las personas que te encomendamos.
Te lo pedimos por Jesucristo,
por ella sumamente amado y fielmente servido en la misión. Amén.

Videos sobre la Beata Irene

El milagro de la Beata Irene

Matriarca de Nipepe

Madre de Misericordia

Nyaathayku mamita buena

Irene de Dios