Nuestra América: el «tesoro» sacramentino

Ahora que los territorios de nuestras presencias en el continente americano se han unificado en un única región, queremos presentarles las realidades de nuestra misión consolatina, y empezamos con el tesoro más grande: las hermanas misioneras sacramentinas.

Por edad o enfermedad, nuestras hermanas mayores no cesan de ser misioneras, pues nuestra vocación es para toda la vida. Sin embargo, cuando las fuerzas disminuyen y ya no se puede andar por los caminos de misión, la vivimos en la presencia de Jesús Eucaristía, en la oración continuada y en la adoración, unidas a la oferta de los sufrimientos.

En el Continente Amérca hay varios grupos de misioneras sacramentinas: en Bogotá (Colombia), en S. Paulo (Brasil), en Moreno (Argentina). De manera especial, en Brasil hay todavía 3 hermanas que fueron las primeras misioneras de la Consolata americanas. Es interesante, pues un grupo numerosos de jóvenes empezó el camino de preparación a la consagración misionera ¡cuando todavía las hermanas no habían llegado!

Cuenta Hna Aparecida, con un vivo recuerdo: «Todos los días nos preguntábamos: ¿Cu¿ando llegarán las hermanas?» Y por pedido de los misioneros de la Consolata, que seguían el grupito, llegaron por fin las primeras MC en el continente América, en el sur del Brasil. Era el 1946.

Ya pasaron muchos años, pero el espíritu misionero y consolatino no deja de ser fuerte en nuestras hermanas sacramentinas: es sólo visitarlas y probar la verdad de esta afirmación. Atentas a lo que pasa en el mundo, siempre disponibles a recoger los pedidos de oración que vienen de nuestras misiones, las Sacramentinas rezan con amor y fidelidad al Señor.

Ahora que los medios de comunicación facilitan muchos, lanzamos en la internet LA RED SACRAMENTINA DE ORACIÓN E INTERCESIÓN: quienes tengan intenciones para presentar al Señor y a la Virgen, pueden comunicarlas a este correo electrónico: abconsolata@gmail.com.

O bien a este Whatsapp: +591 74206560 (activo desde el 20 de marzo)

 

Publicado en América, Brasil.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *